Hernando Calvo Ospina acaba de publicar un libro en que analiza históricamente el origen de la violencia política en su país y la acción en ésta del Estado y los grupos políticos o armados afines a él. El libro sale en París, bajo el título "Colombie. Derrière le rideau de fumée. Histoire du Terrorisme d'Etat" y en Madrid y Caracas : "Colombia, laboratorio de embrujos, história del terrorismo de Estado".
Libro sobre Colombia genera agudo debate en París
Fausto
Triana. Prensa Latina
París, 13
marzo(PL). Tres reputadas firmas de diversas nacionalidades aseguran el valor del
texto, y el agudo debate completó hoy una muy crítica velada sobre la violencia
en Colombia, a partir del libro del escritor y periodista Hernando Calvo
Ospina.
A pocos
metros de
Editado
también en España con el nombre de “Colombia, laboratorio de embrujos, historia
del terrorismo de Estado”, goza de los comentarios de Francois Houtart,
profesor emérito de
Además
del Relator Especial de Naciones Unidas, Jean Ziegler, y el prólogo del
escritor y profesor español-francés Ignacio Ramonet, director de Le Monde
Diplomatique.
Compendio
del tema en 18 capítulos exquisitamente documentado, además del incisivo
epílogo que revela cifras espeluznantes de la ola de crímenes que ha sacudido
al país sudamericano bajo distintos gobiernos.
Calvo
Ospina, colombiano residente en Francia, colaborador de Le Monde Diplomatique y
autor de varios libros, argumentó que la oligarquía financiera de su país de
origen no tolera ningún tipo de oposición política.
“A lo
largo de los años se habituaron a asfixiar cualquier muestra contraria a sus
designios, que son enriquecerse al máximo y compartir el pastel con Estados
Unidos, siempre su aliado y soporte indispensable de Alvaro Uribe (actual
presidente colombiano)”, dijo.
Recordó
que cuando la guerrilla de las FARC aceptó sumarse al juego político con la
creación del partido Unión Patriótica, más de tres mil de sus integrantes
fueron asesinados, en una nación que Washington considera “una verdadera
democracia”.
Al
abundar sobre los crímenes selectivos, “cometidos por los grupos paramilitares
entrenados primero dentro del país y luego por el Pentágono, no pueden olvidarse
los casos de cuatro aspirantes presidenciales muy populares en cada momento”.
Calvo
Ospina se refería así a Jaime Pardo Leal (1987), Luis Carlos Galán (1989),
Carlos Pizarro y Bernardo Jaramillo (1990), añadiendo el antecedente de Jorge
Eliécer Gaitán, acribillado en 1948.
“Hoy
sentimos tristeza por gente como los del Polo Democrático Alternativo
(centroizquierda), sin dudas en permanente amenaza de muerte, porque bajo el
régimen represivo de Uribe, el paramilitarismo actúa a sus anchas”, comentó.
Apuntó
que más allá del problema de Ingrid Betancourt y los rehenes, “detrás de esa
cortina de humo mediática, la violencia política de Colombia se revela en la
intransigencia del Estado, la pobreza y desigualdades en un territorio
inmensamente rico”.
